"No vemos ningún motivo por el que la morosidad del sistema financiero español no debería acercarse a los niveles de la última crisis", ha asegurado esta mañana Alberto Spagnolo, analista de Merrill Lynch Banca Privada. A su juicio, "las entidades están tomando muchas medidas para contener la subida de la mora, pero sólo están mitigando y retrasando un ajuste que necesariamente debe llegar, salvo que España logre un crecimiento económico muy fuerte que nosotros no vemos en los próximos años".
Spagnolo también ha señalado que la tasa de cobertura (proporción de los créditos morosos cubiertos con provisiones) del sistema financiero ha pasado de casi el 300% hace año y medio a un nivel entre el 50% y el 60% en la actualidad. Esta caída resta todo el valor al argumento de que la provisión genérica o anticíclica, que fue el gran hallazgo del Banco de España tras la anterior crisis y que ahora quieren copiar varios países, es un colchón suficiente para aguantar la subida de morosidad.
El propio supervisor ha alertado públicamente del preocupante descenso de las provisiones de bancos y cajas. La provisión genérica se dota en los años de crecimiento con un procentaje del crédito que conceden las entidades y ahora pueden utilizarla para compensar la morosidad.
Esto supone la mayor amenaza para bancos y cajas ya que, cuando se agoten las provisiones, las entidades tendrán que cargar contra resultados los créditos morosos y, si entran en pérdidas, tendrán que afrontarlas con sus recursos propios. De ahí que sea tan relevante el nivel de capital de las entidades y que el propio Banco de España haya relajado su normativa para que no haya que dotar el 100% de un crédito moroso cuando la garantía es vivienda terminada o suelo rústico.
España, retrasada en la recuperación
Más allá de la banca, las previsiones de Merrill Lynch para la economía española son bastante oscuras, en línea con la mayoría de los analistas. Este banco privado considera que 2010 debe ser el año de la estabilización, pero que "una recuperación sólida es altamente improbable". Su previsión es que el PIB registre una caída del 3,5% en 2009 y que crezca un ligero 0,8% en 2010, frente al 2,2% de la zona euro.
Este pesimismo se justifica en que ni el sector industrial ni el de servicios muestran mejoría, que la construcción continúa su descenso y que el mercado inmobiliario no encuentra suelo. A este respecto, Spagnolo considera que "el ajuste está siendo demasiado lento y progresivo" y por eso queda mucha caída por delante para alcanzar los niveles de otros países que han vivido burbujas inmobiliarias, como Irlanda, EEUU y Reino Unido.